Las Iglesias talladas en la roca de Lalibela, el tesoro mejor guardado de Etiopía

Las iglesias talladas en la roca de Lalibela son una de las mayores rarezas del mundo antiguo. Declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1978, son el destino referencial de los turistas que buscan conocer la Etiopía histórica.

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Entre los muchos destinos que visitar en Etiopía, uno de los menos conocidos pero más impresionantes son las iglesias rupestres de Lalibela. Esta maravilla arquitectónica se define como un complejo de once templos religiosos que fueron tallados en la roca viva hacia el siglo XIII. Las iglesias de Lalibela están consideradas como una de las creaciones más insólitas hechas por la mano del Hombre, aunque algunas leyendas atribuyen su construcción a los ángeles celestiales.

Este artículo recoge una descripción de las iglesias de Lalibela. Se profundizará en su historia y se enumerarán las 11 iglesias de Lalibela con una breve descripción de las mismas.

Descripción de las iglesias excavadas en la roca de Lalibela en Etiopía

Las iglesias excavadas en la roca de Lalibela de Etiopía se caracterizan por estar talladas en roca basáltica rojiza y comunicadas a través de túneles y/o pasadizos. Sus constructores pretendían representar Tierra Santa y que fuera considerado un lugar de peregrinación.

Las iglesias rupestres de Lalibela suman un total de once edificaciones. Se suele incluir otra iglesia más que también formaría parte del grupo, pero con una disposición diferente: Biet Ghiorgis.

Las 11 iglesias de Lalibela se dividen en grupos que simbolizan la Jerusalén terrenal y la nueva Jerusalén tras el apocalipsis, cada una con sus propias rarezas arquitectónicas.

Estas iglesias se dividen en dos grupos claramente diferenciados: las del norte, que representarían la Jerusalén terrenal, y las del sur, que corresponderían a la Jerusalén celestial. Los nombres de las iglesias de Lalibela en Etiopía son Biet Medhani Alem, Biet Mariam, Biet Maskal, Biet Denagel, Biet Golgotha, Biet Mikael, Biet Amanuel, Biet Qeddus Mercoreos, Biet Abba Libanos, Biet Gabriel Rafael y Biet Lehem.

¿Cuál es la historia detrás de las iglesias excavadas de Lalibela?

El origen de las iglesias monolíticas de Lalibela no puede establecerse con exactitud, a pesar de los muchos estudios que se han llevado a cabo. Se estima que la construcción pudo iniciarse en torno al 1200, cuando reinaba en esa época el rey Gebre Mesqel Lalibela. Sin embargo, investigaciones recientes datan algunas de esas iglesias en tiempos más remotos, hacia el siglo VII, mientras que el resto se construiría entre los siglos X y XIII.

Lalibela significa ‘las abejas reconocen su supremacía’. Fue un joven cuyo deseo era el de retirarse como un ermitaño a una zona rocosa en Etiopía. De hecho, fue allí donde conoció a su esposa, con quien contrajo matrimonio y peregrinaron hasta Tierra Santa.

Gebre Mesqel Lalibela iglesias excavadas en la roca de Lalibela

Cuando regresó de ese lugar, descubrió que casi toda la nobleza le había retirado el apoyo al rey, su hermanastro Kedus Harbe, y le solicitaron que fuera él quien subiera al poder. Por esta razón, decidió cambiarse el nombre por Gebre Mesqel, ‘Siervo de la Cruz’. Fue un rey muy generoso con su pueblo y al que, incluso hoy, se le tiene en gran estima.

La creación de las iglesias talladas en la roca de Lalibela, Etiopía fue iniciada tras una revelación divina que el propio rey tuvo, donde se le pedía que se construyera una nueva Jerusalén. Es por eso que las zonas tienen nombres relacionados con la religión. Tras la muerte del rey, fue enterrado en una de las iglesias, donde permanecen sus restos.

¿Cuáles son las las 11 iglesias de Lalibela?

Las iglesias rupestres de Lalibela, Etiopía se pueden dividir en dos grandes bloques diferentes. Por un lado, se encontraría el bloque norte, compuesto por las iglesias Biet Medhani Alem, Biet Mariam, Biet Maskal, Biet Denagel, Biet Golgotha y Biet Mikael. Este grupo se dice que simboliza la Jerusalén más terrenal.

El bloque sur, más pequeño que el anterior y menos visitado por los turistas, alberga las iglesias excavadas de Lalibela, Etiopia: Biet Amanuel, Biet Qeddus Mercoreos, Biet Abba Libanos, Biet Gabriel Rafael y Biet Lehem. Los teóricos afirman que simbolizaría la nueva Jerusalén tras el apocalipsis. Finalmente, algo más alejada y al oeste de la zona, se encontraría la Iglesia de San Jorge en Lalibela, o Biet Ghiorgis, una de las más reconocidas.

Biet Medhani Alem

Conocida como la Casa del Salvador del mundo, esta iglesia del siglo XIII es una reproducción de la Iglesia de Santa María de Sion, ubicada en Aksum. Por desgracia, ésta no ha perdurado, ya que fue destruida en 1535, lo que redobla el valor de Biet Medhani Alem.

De las las iglesias excavadas de Lalibela, Etiopia esta es la más alta de las once que existen y también la mayor, con 10.000 metros cúbicos. Se caracteriza por las columnas que rodean la iglesia, así como por su techo de dos aguas.

Su interior se divide en cinco naves y ninguna de ellas tiene pinturas en sus paredes. Acoge la Cruz de Lalibela, una cruz procesional decorada y muy apreciada en Etiopía, que data del siglo XII.

Existe una leyenda sobre esta iglesia que dice que sólo se tardó un día en construir, y que lo hizo el rey en persona, junto con un grupo de ángeles que descendieron para ayudarle.

Biet Mariam

La ‘Casa de Santa María’, como vendría a traducirse, forma parte de las iglesias talladas en la roca de Lalibela. Según los estudios, es probable que esta fuera la primera en ser construida, y se comunica con la anterior a través de un túnel.

Biet Mariam está ubicada en la zona noroeste y se caracteriza por un exterior muy sencillo, pero de gran tamaño. Tiene tres porches y sus ventanas son de diversos diseños, cada uno con un significado, según los expertos.

Sin embargo, el interior es la zona más apreciada debido a sus frescos y bajorrelieves pintados. Tiene forma de basílica y el pilar central de la nave es lo único que soporta el techo de la propia iglesia.

Biet Maskal

Conocida como la ‘Casa de la Cruz’, Biet Maskal se define como una capilla que puede encontrarse al norte de Biet Mariam. Solo tiene una fachada, decorada por medias lunas que fueron talladas en bajorrelieve en la propia roca. En total, se cuentan diez, los mismos que los Diez Mandamientos. La galería principal se encuentra dividida en dos pasillos.

Biet Denagel

De todas las iglesias en Lalibela, quizá esta sea una de las más pequeñas. Es una iglesia cuadrada, con 8 metros cada lado, y una altura también muy baja, comparada con las otras: de 3 a 4 metros.

Biet Denagel también se encuentra cerca de Biet Mariam, concretamente al sur. Su significado es ‘Casa de las Vírgenes Mártires’. Se suele utilizar como sala de cánticos.

Biet Golgotha Mikael

La iglesia de Biet Golgotha Mikael, así como la de Biet Mikael, son consideradas como una sola, pues el acceso a ambas es el mismo. Este edificio, que no puede ser visitado por mujeres, destaca entre los más bellos debido a sus esculturas de santos a escala natural.

Los santos representados son Gebre Kristos, Esteban y Miguel en la zona norte, mientras que la parte sur contiene estatuas de Juan, Tcherkos y Jorge. La escultura de María se ubica en la zona este. Todos los santos, salvo Tcherkos, aparecen con capucha, sostienen un libro (o pergamino) y un bastón con forma de cruz, cada uno en una mano.

Desafortunadamente no todos pueden apreciarse, pues permanecen ocultos mediante sábanas y solo se les permite la visión a unos pocos privilegiados. Se dice que la tumba del rey Gebre Mesqel Lalibela podría estar en la zona norte de este lugar, aunque no se sabe a ciencia cierta.

Biet Mikael

Como ocurre con Biet Golgotha, en Biet Mikael, o la ‘Casa de San Miguel’, la fachada de esta iglesia contiene un par de santos esculpidos junto con varios tragaluces en forma de cruz griega. El templo es de forma rectangular, donde los lados que más se alargan son los que van al este. Toda la nave interior se separa gracias a los tres pilares que sostienen la creación y que hacen que se divida en diferentes tramos.

Biet Mikael se define como el lugar más sagrado de Lalibela, sepultado en la propia roca y sin ninguna ventana. Destacan ciertos lugares a los que se puede acceder a través de esta iglesia o de Biet Golgotha. Por un lado, la Capilla de Selassie, también conocida como Capilla de la Trinidad. En su interior, se encuentran tres altares y dos figuras talladas en relieve, ambas con los brazos cruzados en el pecho como si oraran. Una de ellas tiene una cabeza de burro, mientras que la otra es de buey.

También destaca la tumba de Adán, un monolito hueco con una escalera que permite acceder al lugar. Tiene una ventana en cruz foliada y una inscripción en la parte superior que reproduce las palabras de Romanos 5,19: «Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos».

Biet Amanuel

La ‘Casa de Emmanuel’ o Biet Amanuel tiene un porte más parecido a una basílica. De hecho, su planta es de 17,5 x 11,5 m y se divide en tres niveles diferentes. El más alto supera los 11 metros, junto con una cubierta de dos aguas.

Se dice que esta iglesia era, en realidad, una capilla perteneciente al palacio real (y por tanto sólo usada por el rey y su familia). A través de un túnel se puede acceder hasta la iglesia Biet Mercoreos, pero también, por un pasadizo, se llegaría hasta Biet Lehem.

Biet Qeddus Mercoreos

Biet Qeddus Mercoreos, es decir, la ‘Casa de Mercurio’, es el nombre que recibe esta iglesia que, según algunos expertos, no tenía esa función en la época en que fue construida, principalmente porque su forma es la de un triángulo irregular. Tampoco está orientada de este a oeste, como ocurre con las diez restantes iglesias en Lalibela.

El uso de Biet Qeddus Mercoreos debió ser el de residencia real, sala de banquetes o recepción real. En otras palabras, un lugar de acceso público. Es significativo el desnivel de la iglesia, pues una parte de la misma está más elevada. Destacable del interior es la llamada ‘sala hipóstila’, una zona donde pueden verse 18 pilares irregulares que simulan ser troncos de un angosto bosque.

También acoge tres celdas rupestres que se encuentran en el lugar, donde se puede ver un mural en la parte baja de uno de los pilares (seis reyes o santos que sostienen entre sus manos unas cruces). Existían más murales en esta iglesia, pero todos ellos fueron trasladados al Museo Addis Abeba, en Etiopía.

Un elemento muy importante es la cruz procesional de madera, que se encuentra en el lugar, y que, según dicen, pudo ser la que trasladó el rey Gebre Mesqel Lalibela desde Jerusalén.

Biet Abba Libanos

Biet Abba Libanos se enorgullece de ser una de las iglesias excavadas de Lalibela en mejor estado. La llamada ‘Casa del Padre Libanos’ es una de las que más impacta por esa unión con las rocas que se aprecia claramente. Se estima que fue construida a petición de la esposa del rey Gebre, Meskal Kebra.

El exterior es semejante a un bloque prismático, con una altura de 7 metros. Estéticamente, está separada por los laterales de la roca, pero no por el techo. Destacan sus ventanas en forma de cruz, rectangulares y de cúspide, así como la presencia de algunos frescos dignos de gran belleza.

Biet Gabriel Rafael

La ‘Casa de Gabriel y Rafael’ o Biet Gabriel Rafael difiere de las anteriores por la presencia de un foso de 10 metros de profundidad. Para acceder al interior, es necesario cruzar un puente de madera, que le otorga un toque pintoresco y singular.

El interior de esta iglesia se divide en dos salas, ambas con columnas. Una de esas salas estaría dedicada al arcángel San Rafael, mientras que la otra le pertenecería al arcángel San Gabriel. También tiene unos patios y grandes murallas que la guardan.

Biet Lehem

Biet Lehem, conocida a su vez como ‘Casa del Santo Pan’, no puede ser considerada una iglesia en el sentido estricto de la palabra, pues seguramente fuera el lugar donde se preparaba el pan para comulgar. Mediante un túnel de 35 metros, se accede desde la iglesia Biet Lehem hasta la siguiente, Biet Mercoreos.

Biet Ghiorgis

La Iglesia de San Jorge en Lalibela es uno de los lugares más hermosos para visitar. Pero no se encuentra dentro de las once iglesias talladas en la roca de Lalibela, sino que está al oeste del recinto.

Biet Ghiorgis es la iglesia mejor conservada y tiene una forma de cruz griega, con un tamaño de 12 por 12 metros. Dispone sólo de tres puertas en sus doce fachadas. Desde la parte superior se aprecia una cruz copta.

La Iglesia de San Jorge en Lalibela está tallada en roca volcánica rojiza. Su estructura está dispuesta en tres niveles, albergando unas zanjas que la unen al grupo de iglesias del nordeste.

Se cuenta que la iglesia fue una de las últimas en edificarse, después de que el rey Gebre Mesqel Lalibela recibiera a través de una visión las instrucciones para construirla. De ahí que el nombre de esta iglesia sea San Jorge, aunque otras voces atribuyen la iglesia a Dios.

Cruzando la ‘Puerta del Infierno’: el Volcán Erta Ale, uno de los destinos más extremos de Etiopía

El volcán de Erta Ale en Etiopía está ubicado en el desierto de Danakil, siendo uno de los volcanes más activos que hay en el mundo. Su lago de lava, descubierto en 1890, es una rareza natural.

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Ubicado en el desierto de Danakil, en la depresión de Afar, se encuentra uno de los pocos volcanes activos del mundo: el volcán Erta Ale en Etiopía. Está muy cerca de la frontera con Eritrea y su nombre hace referencia, en lengua afar, a una ‘montaña que humea’.

El volcán Erta Ale presume, además, de ser uno de los más hermosos del continente africano, albergando un lago de lava, que puede contemplarse a simple vista siempre que no haya demasiadas nubes en las visitas organizadas que se realizan para una ascensión al volcán. Es una excursión dura, pero muy gratificante, con el objetivo de ver lo que la fuerza de la naturaleza es capaz de hacer.

A continuación se describirá el volcán Erta Ale en profundidad, con una aproximación al origen geológico de este destino etiopés.

Descripción del volcán Erta Ale en Etiopía

Con una altura de 613 metros, el volcán Erta Ale se eleva, majestuoso, en uno de los lugares más destacables de la propia Etiopía. Uno de los rasgos característicos de esta maravilla natural es su baja elevación. Esta es debida a la ubicación ya que se encuentra en una depresión, concretamente la depresión de Afar, y esta queda por debajo del nivel del mar.

El volcán Erta Ale tiene una caldera de tipo cumbre elíptica, de 1,6 kilómetros por 0,7 kilómetros de diámetro. Se diferencia de otros volcanes porque es más aplanado y con una mayor extensión que otros. Las medidas del volcán de Erta Ale de Etiopía son de 95 kilómetros de largo y 50 kilómetros de ancho, un tamaño, y características, similares a otro tipo de volcanes, como pueden ser el Mauna o el Kilauea.

Dispone de dos cráteres en la zona norte y otros en la zona sur. Es en este lugar donde se encuentra uno de los mayores tesoros, y el principal atractivo del volcán: el lago de lava. Es uno de los poquísimos que quedan activos desde hace más de 80 años. En la actualidad, y dependiendo del momento, se pueden encontrar uno o dos lagos activos donde se observa el movimiento que tiene la lava en el interior, así como explosiones y salidas de dióxido de azufre tóxico.

La ‘Puerta del Infierno’, el misterioso lago de lava de Erta Ale

El lago de lava que caracteriza al volcán Erta Ale fue descubierto en 1890, pero no fue hasta 1960 que pudieron tomarse muestras para catalogarlo como tal. Su apariencia es la de un lago con gran acumulación de magma rojo continuamente activo aumentando cada día más y más la cantidad que hay.

Este magma llega a subir a la superficie donde se desborda en algunas ocasiones, enfriándose y volviendo a descender al interior del Erta Ale. Se sabe que en 2004 el lago se enfrió y estuvo congelado durante 1 año y 8 meses, tiempo en el que muchos aprovecharon para caminar sobre él sin demasiado peligro.

En la actualidad, el lago está activo. ‘La puerta del infierno’, como se le conoce al Erta Ale, no es muy querido por los habitantes que viven en sus inmediaciones. Para ellos, el lugar está maldito por espíritus malignos que caminan a sus anchas, a caballo.

Eldesierto Danakil del volcán Erta Ale es una zona desértica a la cual se accede de manera complicada. Se trata de un desierto baldío muy cerca del límite con Eritrea. La ubicación del volcán Erta Aletambién es conocida como ‘el camino al infierno’ por la inhóspita que resulta.

Para visitar el volcán Erta Ale, la forma más segura y la única que existe es mediante las agencias que organizan visitas. Existen varias empresas que se dedican a ello por lo que hay diferentes opciones y precios para ir al volcán. No se puede, ni se debe ir por libre.

Conviene visitarlo en los meses de diciembre a marzo debido a las altas temperaturas que hay en la zona. Se estima que la temperatura a la que puede rondarse en las cercanías del lugar rondan los 50-60 grados y se hace dificultoso respirar de manera normal. En cambio, por las noches la temperatura desciende hasta cerca de los 25 grados.

El lugar es potencialmente peligroso y ya ha sufrido algunos atentados. Por ejemplo, el que tuvo lugar el 4 de enero de 2012, en el que varios turistas y científicos fueron asesinados por ataques terroristas.

¿Cuál fue el origen del volcán de Erta Ale?

La historia del volcán de Erta Ale data de varios años atrás, aunque los datos no están claros. La primera referencia que se tiene es de 1841, cuando los europeos descubrieron el lugar y, en 1873, lo coronaron. En ese mismo año, 1873, hay una registro en el cual el volcán tuvo una posible erupción, aunque no se sabe nada más al respecto.

El tipo de volcán de Erta Ale es en escudo basáltico, con un tipo de erupción hawaiana. Es decir, que no es explosiva, aunque eso no evita que sea peligroso por sí mismo.

El origen del volcán Erta Ale de Etiopía pudo deberse, como es común en este tipo de volcanes, al flujo de lava basáltica que fue enfriándose conforme era expulsado a la superficie, lo que tras varias erupciones le otorgó su actual fisionomía.

Descubierto en 1890, el volcán de Erta Ale se ha ganado el sobrenombre de ‘Puerta del Infierno’. Lleva más de 150 años de intensa actividad, siendo una parada obligada para los entusiastas del turismo extremo.

Fue objeto de estudio a partir del siglo XX, cuando los expertos empezaron a tenerlo más en cuenta debido a su actividad, que no ha cesado en más de 150 años. Se tiene constancia de varias erupciones completas, la última de ellas en 2015, donde acabó con la vida de 250 cabezas de ganado y varios habitantes de la zona tuvieron que marcharse de sus hogares. Dos años después, hubo que evacuar a varias personas por los flujos de lava que aún expulsaba el volcán.

En 2019 hay datos que revelan que podría estar sufriendo una erupción de fisura (en el flanco inferior este-sureste) del que queda como constancia un pequeño cono que puede verse a través de una imagen de satélite.

La zona donde se encuentra el volcán Erta Ale es de muy difícil acceso, lo que ha dificultado su estudio así como el turismo.

6 lugares más turísticos de Etiopía que debes visitar en tus vacaciones

La Unesco reconoce en este país africano uno de sus territorios predilectos. Y es que las cataratas del Nilo Azul, los obeliscos de Aksum o el valle de Omo no destacan entre los principales lugares turísticos de Etiopía por casualidad.

Antiguos obeliscos y tumbas, iglesias de gran antigüedad y más lagos, ríos y montañas rocosas de las que el viajero pueda imaginar dan forma al ADN de Etiopía. Este asombroso país, ubicado en el extremo este del continente africano, ha incrementado su popularidad entre los turistas, lo que no sorprende en absoluto considerando las maravillas que salpican su geografía. Read more «6 lugares más turísticos de Etiopía que debes visitar en tus vacaciones»

Parque Nacional de Simien, un tesoro natural en Etiopía que te sorprenderá

Situado en el norte de Etiopía, el Parque Nacional de las Montañas Simien cuenta con bellezas naturales que siempre han asombrado al turista internacional.

No hay destino sobre la tierra que iguale a Etiopía, uno de esos países africanos injustamente olvidados por las principales guías y revistas de viajes, que sin embargo atesora una joya natural de indescriptible belleza. Nos referimos, como no podía ser de otra manera, al Parque Nacional de Simien, un lugar exótico con una fauna y una flora únicas, los paisajes más impresionantes y una sociedad rural que sorprenderá al visitante primerizo.

Descripción del Parque Nacional de las Montañas Simien

El Parque Nacional de las Montañas Simien puede describirse de la siguiente forma: una serie de suaves crestas montañosas, a altitudes superiores a los 3600 metros sobre el nivel del mar, que aparecen cubiertas de una densa fronda, árboles de altas y espesas copas y una niebla, especialmente espesa, que cubre todo el panorama durante las primeras horas del día.

Uno de los grandes responsables del exótico atractivo de los montes Simien es Etiopía, uno de los países más bellos de África, con un sinfín de esculturas de piedra y tierra, además de Simien, como demuestran las montañas de Bale o la depresión de Danakil.

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Fotografías de Gregor Samsa (TripAdvisor), Bernard Gagnon y Zoehler (Wikipedia Commons)

Sin embargo, el Parque Nacional de Simien demuestra ser especial en muchos sentidos, no teniendo punto de comparación con el Parque Kruger o el Parque Nacional del Serengueti, por albergar una orografía y unos ecosistemas muy diferentes.

Para los amantes de la fotografía, las espectaculares vistas de las Montañas Simien incrementan su atractivo desde los puntos de observación en Gidir Got y lmet Gogo, en el mismo corazón del parque. Incluso con las condiciones meteorológicas adecuadas, es posible alcanzar a ver hasta cien kilómetros de valles, mesesa y vegetación silvestre.

Desde un punto de vista geológico, toda la sierra del Parque Nacional de Simien en Etiopía está formada de basalto trapp, bastante oscuro, en fuerte contraste con el verdor de la naturaleza reinante. Para los más curiosos, merece la pena aclarar que la formación de esta maravilla se debió a erupciones volcánicas durante la Era Terciaria Oligoceno-Mioceno, hace más de 20 ó 30 millones de años. ¡Si las rocas de Simien pudiera hablar!

La principal atracción del Parque Nacional de Simien en Etiopía es su biosfera, provista de acantilados y un clima fresco, responsables de crear unas condiciones idóneas para la vida de diversas especies, como la cabra montés (Capra ibex wee) endémica de las montañas Simien.

A pesar de la severa restricción de su hábitat en los últimos siglos, varios cientos de animales han sobrevivido hasta la actualidad. Además de la cabra montés de Walya, destacan el zorro Simien endémico, el lobo etíope, el babuino Gelada (también endémico), el simpático saltarocas (oreotragus omotragus). Sin embargo, el gran protagonista no es un animal, sino una planta, la extraña lobelia gigante (lobelia rhynchopetalum), que salpica los altiplanos de estas montañas.

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Fotografías de Zoehler (Wikipedia Commons) y Harri J. (Flickr)

La rareza de estas especies constituyó al establecimiento del Parque Nacional de las Montañas Simien en 1969, así como su posterior inclusión como Patrimonio de la Humanidad en 1918. Sí, así es: este parque rivaliza con la Gran Pirámide de Guiza.

Lo más recomendable es visitar el Parque Nacional de las Montañas Simien con un equipaje variado. Se deben incluir indistintamente prendas ligeras y de abrigo. Durante el día, las temperaturas pueden superar los 30º C con facilidad. Sin embargo, el mercurio se desploma durante algunas noches hasta los 0º C.

Pero ¿acaso nadie habita el Parque Nacional de los Montes Simien? Desde luego que sí. La población autóctona forma parte de la singularidad de este entorno. El estilo de vida tradicional de sus habitantes, expuestos a un clima más bien hostil, sorprenden al público extranjero, que además puede establecer amistad con ellos, pues no son un pueblo reacio ni mucho menos.

Historia del Parque Nacional de Simien

Aunque se estableció formalmente en 1966, el Parque Nacional de Simien, Etiopía, opera desde 1944. Por entonces era un coto de caza real, y los esfuerzos conservacionistas se centraron en la regulación de la actividad cinegética. Sin embargo, a medida que aumentaba la caza y la creciente población ejercía una mayor presión, se hizo evidente la necesidad de proteger este espacio natural de cualquier amenaza o injerencia externa.

Entre 1963 y 1965, el Dr. B. Nievergelt de la Universidad de Zúrich y otros miembros de la Unesco visitaron el Parque Nacional de Simien, con el objetivo de investar la flora y la fauna del lugar. Tras varios años de duro trabajo, el área fue declarada espacio protegido, junto con el Parque Nacional Awash.

En 1978 sucede lo impensable: el Parque Nacional de las Montañas Simien se convierte en uno de los primeros destinos de Etiopía en ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Las implicaciones de esta decisión son muy positivas para sus ecosistemas y para las poblaciones humanas del área. Se proporcionó asistencia técnica más intensiva, que estimuló el desarrollo de infraestructuras y equipos destinados a proteger y gestionar las Montañas Simien.

El trekking en las Montañas Simien es una de las actividades más demandas

De todas las actividades que pueden practicarse en el Parque Nacional de Simien, el trekking ocupa un lugar destacado. Esta aventura comienza habitualmente en la aldea local de Ambiko en el río Meshehe, mucho antes del amanecer. Las primeras horas son frías y oscuras y están envueltas en silencio.

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Fotografía de Markkey119, Flickr.

A medida de los aventureros ascienden, el senderismo en el Parque Nacional de Simien, Etiopía, incrementa su belleza. Unos faros iluminan un sendero que trepa durante 10 km recorriendo tierras de cultivo, bosques de lobelia gigantes y prados alpinos.

Finalmente, después de seis horas de escalada continua, una breve escalada hasta una pared rocosa conduce a la cumbre. El esfuerzo… es enorme, pero el regalo para la vista merece la pena: un vasto panorama con picos y barrancos y bosques que se extienden hasta la distante bruma de Eritrea.

Información sobre el Parque Nacional de las Montañas Simien

¿Dónde está el Parque Nacional de Simien?

El Parque Nacional de las Montañas Simien se ubica en la parte septentrional de Etiopía, en las Montañas Simen, ubicadas en la Región de Amhara, una de las muchas divisiones administrativas del país.

¿Es seguro viajar al Parque Nacional de Simien?

Incluso dentro del Parque Nacional de las Montañas Simien, los viajeros deben extremar la preocupación. No obstante, los robos menores, los atracos y las violaciones sólo alcanzan niveles de peligrosidad en la capital de Etiopía, Addis Abeba.

Para disfrutar de una mayor seguridad en el Parque Nacional de las Montañas Simien, se recomienda permanecer acompañado (en grupos o en parejas), especialmente de noche y en áreas aisladas. Las viajeras solitarias acertarán al viajar en grupos numerosos. Tampoco sus homólogos masculinos deben aventurarse en solitario.

NUNCA viajar a las regiones fronterizas de Etiopía con Somalia y Eritrea. Existe un gran riesgo de secuestros y ataques contra turistas en estas áreas, que deben ser evitadas a toda costa.

¿Lugares y monumentos cercanos?

Visitar el Parque Nacional de las Montañas Simien es una oportunidad de descubrir otros destinos de interés turístico en sus inmediaciones, como la Mezquita de Debark (a sólo 800 metros), el Monte Ras Dejen (a 50 km), el Parque Nacional Kafta Sheraro (a 75 km) y el Parque Nacional Dinder (a casi 300 km).

¿Hoteles cercanos?

Simien en Etiopía no cuenta con demasiados alojamientos, pero los pocos existentes gozan de una gran reputación. Un buen ejemplo es Limalimo Lodge, un hotel boutique de 12 habitaciones, ubicado dentro de este parque. Los huéspedes pueden explorar la flora y fauna únicas de Simiens y visitar las comunidades locales en presencia de un guía si lo desean.

Otro de los hoteles en el Parque Nacional de Simien es el Simien Lodge, cuyas suites están lejos de ser el Mandarin Oriental de Marrakech, uno de los mejores hoteles de África, pero satisfacen sobradamente las necesidades de los turistas.

El Simien Lodge cuentan con varias habitaciones con dos baños, e incluyen calefacción, aislamiento de fibra de vidrio en techos, paredes y superficies y otros servicios. En total, Simien Lodge dispone de 26 habitaciones principales, 24 de ellas con camas gemelas y 2 de ellas están provistas de camas dobles.

Otros lodges, hoteles y alojamientos cerca del Parque Nacional de Simien son el Jarmine Hotel de 2 estrellas en Kebele, el Atse Tewodros Hotel en la ciudad Debark (que posee pista de tenis) y el Giant Lobelia Hotel en esta misma urbe, recomendado por su óptima relación calidad-precio.

Y es que el Parque Nacional de los Montes Simien es una de esas raras avis del turismo africano, exótico de por sí, que cada vez atrae a más aventureros y aficionados al trekking. La experiencia merece la pena.