Ciudad del Cabo, Johannesburgo y otras increíbles ciudades de Sudáfrica para visitar

Pretoria, Ciudad del Cabo, Johannesburgo o Durban destacan entre las ciudades de Sudáfrica más visitadas, atesorando un sinnúmero de playas, parques naturales y una arquitectura colonial de profundas raíces germánicas.

Casi 3,5 millones de turistas se dejan conquistar por Sudáfrica cada año. Grandes metrópolis como Ciudad del Cabo o Pretoria son el hogar de rincones como la Montaña de la Mesa, la Catedral de San Jorge o el Monumento al Voortrekker, que despiertan la admiración del mundo.

Cada una de las ciudades importantes de Sudáfrica tienen algo que ofrecer al viajero. Los entusiastas del surf no sabrán decir que no a Durban, poseedora de playas de gran atractivo para este público, mientras que los viajeros con inquietudes culturales se dejarán seducir por la colección de museos de Johannesburgo.

Pero el mapa de Sudáfrica con sus ciudades no está monopolizado por estas conocidas metrópolis. Kimberley, Pietermaritzburg, Grahamstown, Bloemfontein, Puerto Elizabeth y otras ciudades de Sudáfrica ofrecen una y mil razones para visitarlas.

A continuación se describirán las ciudades de Ciudad del Cabo, Johannesburgo, Pretoria, Durban, Puerto Elizabeth, Bloemfontein, Pietermaritzburg, East London, Knysna, Kimberley, Grahamstown y Polokwane. Por último, se mostrará un listado de ciudades de Sudáfrica.

Ciudad del Cabo es la gran metrópolis africana

Esta ciudad y capital de Sudáfrica se enorgullece de ser la ‘vaca sagrada’ del turismo de este país. Sus más de 400 km² están dominados por cadenas montañosas, acantilados tan vertinginosos como el Pico del Diablo y playas arenosas, poseedora de una rica avifauna y vida marina. Con sus 433 mil habitantes, Ciudad del Cabo presume además de ser una de las ciudades de Sudáfrica por población más relevantes.

En esta ciudad sudafricana hay muchos lugares de interés turístico. Buenos ejemplos son la Montaña de la Mesa, el colorido barrio de Bo-Kaap, el Cabo de Buena Esperanza, la playa de Boulders o el Kirstenbosch, el único jardín botánico del mundo que presume de ser Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Ciudad del Cabo fue descubierta por el explorador Bartholomeu Dias en 1488, y sus antiguos habitantes la llamaban Hui !Gais, es decir, «donde las nubes se reúnen» en idioma khoe.

Johannesburgo es un gigante industrial

ciudad de sudafrica Johannesburgo

Con sus 957 mil habitantes, Johannesburgo ocupa un puesto honorífico entre las ciudades más pobladas de Sudáfrica. Sus ciudadanos, sin embargo, no eran tan numerosos a principios del siglo XIX, cuando estas tierras eran habitadas únicamente por aborígenes. Todo cambió en 1886, cuando el explorador George Harrison descubrió el depósito de oro más rico del mundo, desencadenando la Fiebre del Oro de Witwatersrand.

Su riqueza y variedad arquitectónica no dejan indiferente al visitante extranjero, que puede redescubrir la historia sudafricana en el Museo del Apartheid o conocer más a fondo a uno de los responsables de su eliminación en la Casa de Nelson Mandela.

En sus 1.645 km², Johannesburgo también enamora a los entusiastas de las emociones fuertes. El el parque de atracciones Gold Reef City es un destino excelente para las familias, al igual que el Jardín Botánico de Johannesburgo.

Pretoria es la ‘Ciudad Jacaranda’

ciudad de sudafrica pretoria.
Fotografía de Janek Szymanowski.

Pretoria es la sede del Poder Ejecutivo de Sudáfrica y el hogar de 741 mil habitantes, que sienten el mayor de los orgullos hacia la Ciudad Jacaranda, así apodada por la abundancia de este hermoso árbol subtropical en su territorio. Pero en sus 687,5 km² albergan algo más que arboledas de Jacaranda mimosifolia.

Buenos ejemplos son el Monumento Voortrekker, el Jardín Zoológico Nacional de Sudáfrica o la Reserva Natural Groenkloof. De ahí que Pretoria sea considerada como una de las mejores ciudades de Sudáfrica. Su fundación se remonta al año 1855, cuando el líder de los Voortrekkers, Marthinus Pretorius, decidió establecer un asentamiento en esta parte del territorio sudafricano.

Durban es surf y cosmopolitismo

ciudad de sudafrica durban

La ciudad de Sudáfrica más famosa entre los surfistas y amantes del turismo de sol y playa es Durban. Sus más de 2.290 km² tienen salida al mar, y sus arenales se benenfician de esta generosa franja costera.

Pero sus 595 mil habitantes saben que playas como North Beach no son el único atractivo de Durban. Entre sus destinos más turísticos figuran el Jardín Botánico de Durban, el Estadio Moses Mabhida o el Mercado Victoria.

Fue en 1835 cuando Durban comenzó a recibir los primeros asentamientos colonos, siendo testigo de cruentas batallas entre bóers y británicos.

Puerto Elizabeth es la ‘Ciudad Amistosa’

Esta ciudad sudafricana de 312 mil habitantes debe su nombre a la difunta esposa de su fundador, Sir Rufane Shaw Donkin. Entre los visitantes extranjeros, Puerto Elizabeth es conocida como la Ciudad Amistosa por la hospitalidad de sus gentes.

En sus 251 km² se puede descubrir la histórica reserva Kragga Kamma, el museo infantil Bayworld o rincones de gran emblematismo, como el Horse Memorial o el Puente del río Van Stadens. No sorprende, pues, que Puerto Elizabeth sea una de las principales ciudades de Sudáfrica.

Bloemfontein es la ‘Ciudad de las Rosas’

ciudad de sudafrica Bloemfontein.
Fotografía de Carlos Viloria.

Bloemfontein significa «La Fuente de Bloem», aunque su nombre antiguo en sesotho es más descriptivo (mangaung o «la tierra donde moran los guepardos»). Para los turistas, sin embargo, Bloemfontein significa cultura y diversión. Así lo demuestran destinos como el Museo Nacional de Bloemfontein, el icónico edificio Fourth Raadsaal, el Monumento Nacional a las Mujeres o el Museo Literario y Centro de Investigación Nacional Afrikaans.

Bloemfontein cuenta con 256 mil habitantes en la actualidad, aunque su número era sensiblemente menor en 1846. Esta es su fecha fundacional, el momento en que se erigió un fuerte para las tropas del británico Henry Douglas Warden. Ciudades de Sudáfrica como Bloemfontein no pueden faltar en el itinerario del público viajero.

Pietermaritzburg es una cuna multicultural

ciudad de sudafrica Pietermaritzburg.
Fotografía de Tim Giddings.

Conocida localmente como Maritzburg, Pietermaritzburg es una de las ciudades sudafricanas que mayor resistencia opusieron a las políticas del apartheid. Su principal centro educativo, la Universidad de KwaZulu-Natal, presume de ser una de las primeras en abrir sus aulas a estudiantes de raza negra.

En la actualidad, los 223 mil habitantes de Pietermaritzburg conforman una sociedad cohesionada, que comparten un vivo entusiasmo por el arte y la cultura. De ahí que la la galería de arte Tatham sea una de las más famosas de África. No menos interesante es el Jardín Botánico Nacional KwaZulu-Natal y otros muchos destinos turísticos que pueden visitarse en esta mágica ciudad.

East London es la perla del Índico

East London fue bautizada de esta forma en un guiño a la capital de Gran Bretaña. En un principio era conocida como Port Rex, pues sus orígenes se remontan a un asentamiento inglés de 1847.

Con más de 267 mil habitantes, esta pequeña metrópolis ofrece una y mil atracciones de interés turístico: la galería de arte Ann Bryant, el Museo de East London, el Casino Hemingways o el Zoo de East London a lo largo de sus 168,9 km², destacando entre las principales ciudades de Sudáfrica.

Knysna es un paraíso costero

ciudad de sudafrica Knysna.
Fotografía de Vaiz Ha.

Con sus 51 mil habitantes, Knysna figura entre las ciudades más bonitas de Sudáfrica, lo que aporta un atractivo añadido a su clima oceánico y su ubicación costera.

Abarca un territorio de 108,8 km² que un día fue conocido como The Knysna, nombre de procede del río Knysna, que se integra dentro de la exótica Ruta Jardín (Garden Route) de Sudáfrica. Este es el hogar de la ruta senderista de Otter Trail, del santuario Monkeyland y del Parque Nacional de Garden Route, entre otros rincones naturales de gran atractivo.

Kimberley es un ‘diamante’ urbano

ciudad de sudafrica Kimberley

Puede decirse que los orígenes de Kimberley fueron ‘brillantes’. Esta urbe apareció formalmente en los mapas geográficos cuando Erasmus Jacobs descubrió en 1866 un diamante de 21,25 quilates. Este fue el detonante de la posterior fiebre del oro y del surgimiento del monumento más reconocible de Kimberley: la antigua mina Big Hole.

Con 7 mil habitantes, Kimberley sea quizá la ciudad menos poblada de Sudáfrica. No obstante, sus 164,3 km² son el hogar del Museo McGregor, el Parque Nacional Mokala o la galería de arte William Humphreys, entre otros destinos, que la ubican en un lugar preeminente en la lista de ciudades de Sudáfrica.

Grahamstown es un fósil viviente

ciudad de sudafrica Grahamstown

Fundada en 1820, Grahamstown presume de ser una de las ciudades sudafricanas más longevas. En sus orígenes fue un pequeño puesto de avanzada militar establecido por John Graham en 1812, pero en la actualidad cuenta con 67 mil habitantes. Su rica historia está presente en sus monumentos más insignes, como la Catedral de San Miguel y San Jorge o el Monumento Nacional a los Colonos de 1820.

Polokwane es una ciudad de leyenda

ciudad de sudafrica Polokwane

El ecoturismo reconoce en Polokwane uno de sus destinos más atractivos. En sus 106,8 km² es posible disfrutar de la naturaleza en la Polokwane Game Reserve o el Savannah Centre. También hay sitio para la cultura en la galería de arte Polokwane y para el entretenimiento en el Meropa Casino and Entertainment World.

La afición por el deporte rey está presente en una parte de sus 130 mil habitantes. No en vano Polokwane acoge el Estadio Peter Mokaba, una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 2010. Por todo lo anterior, es una de las ciudades turísticas de Sudáfrica por excelencia.

Lista de ciudades de Sudáfrica

  • Alice
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  • Swellendam
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Antes de visitar alguna de estas ciudades, el público turista no puede obviar las grandes distancia entre ciudades de Sudáfrica como Ciudad del Cabo o Bloemfontein (cerca de 900 kilómetros). Se recomienda reducir el número de destinos a visitar si los turistas no disponen de al menos una semana para explorarlas.

Mezquita de Hassan II, el templo con el minarete más alto del mundo

Más de 10 mil artesanos y 7 años de duro trabajo fueron necesarios para erigir la Mezquita Hassan II de Casablanca, uno de los templos con mayor emblematismo del territorio marroquí.

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La ciudad marroquí de Casablanca tiene su particular Giralda. Diseñada por Michel Pinseau, la Mezquita Hassan II es uno de los edificios más emblemáticos del África septentrional y uno de los templos musulmanes más visitados del mundo árabe, presumiendo de tener diversos récords en su haber, como el de edificio religioso más alto de Marruecos.

A continuación se profundizará en la descripción de la Mezquita Hassan II y en su historia, dando respuesta a las preguntas frecuentes sobre este destino.

Descripción de la Mezquita Hassan II

Situada en el bulevar Sidi Mohammed ben Abdallah Museum, la Mezquita Hassan II se eleva a los pies del océano Atlántico. Necesitó siete largos años para su construcción. Cerca de 10 mil artesanos pusieron su talento al servicio del rey Hassan II, que gobernaría Marruecos desde 1961 hasta 1999.

En realidad, la gran Mezquita Hassan II es un regalo para el rey marroquí. Pero también es un obsequio para los millones de turistas a los que cautiva año tras año. Y es que esta maravilla arquitectónica es una combinación de estilos moriscos con innovaciones propias de finales del siglo pasado.

La entrada de la Mezquita Hassan II da la primera sorpresa al público turista. Su descomunal minarete, de 210 m de altura, presume de ser el más elevado del mundo (el de la Giralda no supera los 95 metros, por ejemplo). Además, en su punto más alto cuenta con un láser nocturno, orientado hacia La Meca.

La ubicación de la Mezquita Hassan II (a la vera del Atlántico) y su gran altura tienen un significado especial. Sus creadores pretendieron subrayar uno de los versos del Corán: «el trono de Alá fue construido sobre el agua»

Aunque su exótico minarete sea el protagonista en todas las fotos de la Mezquita Hassan II, su arquitectura cuenta con otros muchos atractivos. Por ejemplo, en el exterior pueden admirarse algunos de los zellige o azulejos más bellos del mundo árabe. ¡Los hay de color azul, marfil y amarillo!

Pero los viajeros no deben conformarse con las maravillas externas. En el interior de la Mezquita Hassan II sorprende la presencia de un techo retráctil en la sala de la oración. Fue diseñado para que los fieles disfrutasen de la vista del cielo estrellado durante sus oraciones nocturnas.

En las diferentes estancias de la Mezquita Hassan II hay espacio suficiente para albergar a 25 mil personas (casi una tercera parte de la capacidad del Estadio Santiago Bernabéu, nada menos). Por si fuera poco, sus patios al aire libre cuentan con espacio suficiente para acoger a 80 mil personas.

La mezquita Hassan 2 de Casablanca tiene una gran importancia. Por ejemplo, es el edificio religioso más alto del mundo. Tuvo uno de los mayores costes de construcción: 500 millones de euros, nada menos.

Pero además la Mezquita Hassan II presume de ser la segunda más grande de África (sólo por detrás de la Gran Mezquita de Argel), siendo el edificio de su tipo con mayores dimensiones de Marruecos.

Historia de la mezquita de Hassan II

La mezquita de Hassan II en Casablanca, Marruecos, carece de la antigüedad de otros edificios árabes, como la Antigua Medina. Sin embargo, su temprana creación en 1993 le aporta un valor añadido, pues el paso del tiempo no ha hecho estragos en su belleza arquitectónica.

La historia de la mezquita Hassan II comienza en 1980. En julio de ese mismo año el rey de Marruecos, considerado descendiente directo del Profeta Mahoma, pronuncia un discurso multitudinario, expresando su deseo de levantar «una mezquita en el agua, porque el trono de Dios estaba sobre el agua».

El objetivo de la mezquita del rey Hassan II era permitir a los fieles rezar a Dios en tierra firme, con la visión del cielo y océano siempre presentes. En la construcción de este templo intervinieron infinidad de artesanos y trabajadores. Dedicaron 50 millones de horas para erigir no sólo el minarete y los edificios adyacentes, sino todo lo que puede admirarse en ellos.

Por ejemplo, se tallaron unos 53 mil metros de madera para la Mezquita Hassan II. El total de azulejos utilizados, puestos en un mismo lugar, ocuparía 10 mil metros cuadrados.

Además de la belleza intrincada y el increíble tamaño de la gran Mezquita Hassan II, sus creadores pusieron especial cuidado en la seguridad y resistencia de la estructura. Tanto es así que este bello edificio puede soportar terremotos y está dotado de sistemas de calefacción.

Preguntas frecuentes sobre la Mezquita Hassan II

¿Dónde está la mezquita de Hassan II?

La Mezquita Hassan II está situada en el extremo norte de Casablanca, una ciudad costera de Marruecos, el país más septentrional de África y uno de los más turísticos con diferencia. Pero ¿dónde queda la mezquita de Hassan II exactamente? Se ubica en el bulevar Sidi Mohammed Ben Abdallah, muy cerca de la cafetería Le Gatsby.

¿Cómo llegar a la mezquita de Hassan II?

La principal vía de acceso a Casablanca es el Aeropuerto Internacional Mohammed V, situado en Nouasseur. Infinidad de aerolíneas conectan esta ciudad con las principales capitales europeas. Por ejemplo, Iberia, Air Europa, Lufthansa o Alitalia cubren el trayecto Madrid-Casablanca.

Cuando los viajeros se encuentren en Casablanca, ¿cómo llegar a la Mezquita Hassan II? Es relativamente fácil. Puede hacerse en autobús, en taxi y en coche de alquiler.

En autobus: la empresa de autobuses CTM cuenta con una línea regular que conecta el centro urbano de Casablanca con el Aeropuerto Mohammed V.

En taxi: los viajeros no tendrán dificultad para encontrar a algún taxista dispuesto a llegarle directamente hasta la Mezquita Hassan II. Existen los petit taxis, que teóricamente deberían ser más económicos que los grand taxis. El coste del viaje hasta Casablanca ronda los 200 MAD (Dirham Marroquí).

En coche de alquiler: otra alternativa para llegar a la mezquita del sultán Hassan II es alquilando un vehículo en el mismo Aeropuerto Mohammed V, donde se ubican diversas empresas de alquiler de coches, como Sixt Rent a Car, Hertz o Mex Rent A Car. Esta es una opción más costosa que las anteriores, pero proporciona una mayor libertad a los viajeros.

Esta información sobre la Mezquita Hassan II será de gran utilidad a los viajeros que deseen visitar este monumento histórico.

¿Mejor época para visitar la mezquita de Hassan II?

La estación del año juega un papel importante en el disfrute de una visita a la Mezquita Hassan II en Casablanca. La primavera es un periodo ideal para descubrir esta y otras atracciones turísticas de Marruecos.

A principios de junio, las temperaturas son cálidas, pero no extremas. La temperatura durante este mes experimenta mínimos y máximos de 18° y 24° grados. La ocupación es reducida, y los hoteles y resorts pueden reservarse a precios asequibles, al igual que los billetes de vuelo.

Durante los meses de verano, en la temporada alta de Casablanca, la Mezquita Hassan II experimenta una gran masificación. Es importante reservar el alojamiento con anticipación. Los precios en general alcanzan su cénit, por lo que no es una temporada apta para ahorradores.

Para los turistas con presupuestos ajustados, puede ser una gran idea visitar la mezquita Hassan 2 durante el otoño y el periodo invernal. No obstante, es importante traer un paraguas y ropa adecuada en noviembre y diciembre, pues es la época más lluviosa del año en Casablanca.

¿Precio y horario de visita de Hassan II?

Las visitas a la Mezquita Hassan II deben realizarse en grupos de turistas, por no ser musulmanes. Aunque este es uno de los pocos templos religiosos que los extranjeros pueden visitar, existen reglas estrictas para hacerlo.

Por ejemplo, la vestimenta utilizada debe ser discreta, respetuosa y armonizar con la cultura local. No es necesario que cubrirse la cabeza, pero sí las rodillas y los hombros. Esta recomendación debe tenerse en cuenta en el salón de oración, la sala de abluciones y el hammam de la Mezquita Hassan II.

Por otra parte, es importante respetar los horarios de la Mezquita Hassan II. De sábado a jueves puede visitarse a las 9 AM, a las 10 AM y a las 11 AM; durante el mediodía se visita de 3 PM a 4 PM, y el viernes a las 9 AM, 10 AM, 11 AM, a las 3 MP y a las 4 PM. Dispone de un aparcamiento subterráneo en las inmediaciones. Ni qué decir tiene que el Ramadán y otras festividades pueden alterar el horario de visita de la Mezquita Hassan II.

Comprar entradas en la Mezquita Hassan II es necesario para acceder al interior del edificio. Las visitas guiadas están disponibles en varios idiomas. En líneas generales, el público turista tiene que pagar 120 MAD (11 euros), mientras que los estudiantes y los residentes extranjeros disfrutan de una tarifa reducida de 60 MAD.

Los menores también se benefician de entrada reducida. Los pequeños turistas de hasta 12 años pueden acceder a la Mezquita Hassan II desde 30 MAD, mientras que los menores de 6 años disfrutan de entrada gratuita, siempre y cuando vayan acompañados de sus progenitores.

¿Qué ver cerca de la mezquita de Hassan II?

Contemplar la fastuosa decoración de este templo no es la única actividad disponible. Los amantes de la cultura, por ejemplo, tienen una cita obligada con la Biblioteca de la Mezquita Hassan II. Si lo que se busca es una fotografía inolvidable, el Mirador Hassan II es el escenario ideal para conseguirla.

Pero la mezquita de Hassan II en Marruecos no es el único destino de interés turístico en esta parte de Casablanca. A menos de 200 metros se ubica la Playa Mohammedia, un modesto pero exótico arenal donde contemplar el atardecer es todo un placer.

A menos de un kilómetro de la mezquita de Hassan 2 se ubica la Medina Vieja. Situada en la Rue Chakib Arsalane, este templo presume de ser una de las reliquias históricas de Casablanca, al igual que el Mercado de Casablanca en sus inmediaciones.

Y si los viajeros no temen darse una larga caminata, a 2,9 km encontrarán la Antigua Catedral del Sagrado Corazón de Casablanca y a más de 4 kilómetros la Medina Nueva y La Corniche, una de las playas más bellas de esta ciudad costera.

¿Hoteles cerca de la mezquita de Hassan II?

Son muchos los hoteles cerca de mezquita de Hassan II. Los ahorradores acertarán al alojarse en el Hotel Helvetia (a unos 1,2 km), una casa de huéspedes de tres estrellas, en una calle contigua al Boulevard des Almohades.

A pocos metros, en la Place Ahmad El Bidaoui, se ubica el Hotel Central, un alojamiento cuyas dos estrellas esconden una oferta de servicios, prestaciones y habitaciones de primer nivel.

Otro de los alojamientos cercanos a la mezquita de Hassan II es el Hotel Kenzi Tower, en el Bulevar Zerktouni (a 1,6 km). Tiene cinco estrellas y está recomendado para viajeros con presupuestos holgados. Más económico es el Hotel East West, de tres estrellas, situado en la Avenue Hassan Souktani (a 1,7 km).

¿Dónde comer cerca de la mezquita de Hassan II?

¿Buscas restaurantes cerca de mezquita de Hassan II? Una de las mejores opciones es el Restaurante Café La Squala (a unos 1,3 km). Es famoso por los cañones antiguos de su entrada, su salón del té y su oferta de platos típicos de Marruecos.

El Restaurante Las Vegas (a 1,4 km) sirve platos de marisco, pescado y ensalada, con precios asequibles y una terraza con vistas a La Corniche. Los entusiastas de la comida libanesa no sabrán decir que no al Restaurante Baalbek, también en la zona de La Corniche.

Por otra parte, no hace falta alejarse tanto de la mezquita de Hassan II para desayunar. La cafetería Le Gatsby se ubica en una de las calles contiguas al bulevar Sidi Mohammed ben Abdallah Museum. Un poco más lejos se ubica el Cafe Chicoree de la Rue Doukalla. Ambas opciones son perfectas para degustar el delicioso café árabe, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco.

La Corniche, Legzira, Quemado y otras 10 playas de Marruecos donde soñar despierto

A caballo entre el Mediterráneo y el Atlántico, los 1.835 kilómetros de costa marroquí son el escenario de arenales de fama mundial. La Corniche, Legzira, Quemado o Tarfaya destacan entre las mejores playas de Marruecos.

Junto al exotismo de sus mercados tradicionales, mezquitas y desiertos, las playas de Marruecos son uno de los principales atractivos que ofrece este país del África septentrional. El turismo de sol y playa goza de una merecida fama en la geografía marroquí, sede de un fascinante abanico de joyas de arenas doradas y aguas cristalinas, en las que descansar, divertirse o disfrutar de la naturaleza. Read more «La Corniche, Legzira, Quemado y otras 10 playas de Marruecos donde soñar despierto»

Descubriendo el Museo Nacional del Bardo, sede de los mosaicos y esculturas más bellas de Túnez

El Museo Nacional del Bardo en Túnez es una visita imprescindible, antigua residencia de los sultanes hafsidas y beys del antiguo Imperio Otomano. Hoy figura entre los museos más grandes del Mediterráneo, albergando mosaicos, esculturas y piezas arqueológicas de gran valor.

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Túnez es un destino obligado para quienes desean retroceder en el tiempo, especialmente en lugares como el Museo Nacional del Bardo. Situado a las afueras de la ciudad de Túnez, este museo esconde entre sus paredes algunos de los mayores tesoros no sólo del continente africano sino del mundo. El Museo Nacional del Bardo presume de ser uno de los destinos con mayor afluencia turística de Túnez. Esto es debido a su historia y a las colecciones, mosaicos y piezas arquitectónicas y escultóricas que alberga en su interior, antaño la residencia de los sultanes hafsidas (del siglo XIII) y también palacio de los beys de la dinastía Husaynita (siglos XVIII y XIX). Hoy alberga grandes tesoros de diferentes épocas y civilizaciones como son las cartaginesas, cristianas, romanas o islámicas.

A continuación se detallará la descripción del Museo del Bardo, haciendo especial hincapié en sus mosaicos romanos, y se explicará su historia y el atentado ocurrido en 2015. También se responderán las preguntas frecuentes sobre este destino.

Descripción de Museo Nacional del Bardo

El Museo Nacional del Bardo se enorgullece de ser una joya arqueológica en África. Alberga una de las mejores, y más variadas, colecciones de diferentes culturas y civilizaciones, como la Antigua Roma, cuyo legado en la capital tunecina es incalculable.

El Museo del Bardo cuenta en su haber con un millar de obras, que permiten descubrir la historia de Túnez a través de las piezas arqueológicas que se han podido rescatar de excavaciones diversas, como las de Cartago, Dougga, Útica o Hadrumetum. Destacan la gran colección de mosaicos romanos, así como la cerámica africana y de Asia Menor.

El Museo Nacional de Bardo está compuesto por un total de 34 salas, repartidas en tres plantas. Alberga algunos de los tesoros más importantes (y únicos) del mundo. Por ejemplo, los mosaicos romanos de la sala dedicada a Sousse, la sala de El Jem; así como otras obras griegas y de cerámica con importantes piezas de arte.

Las colecciones que pueden encontrarse en el Bardo van desde la prehistoria y protohistoria, ubicado en la planta baja, con yacimientos prehistóricos de la ciudad de Túnez. El arte líbico-púnico se ubica en el primer piso, con colecciones de joyería púnica, mientras que el arte clásico (con abundantes esculturas y mosaicos), el arte cristiano y el islámico se reparten entre las demás salas que componen el Museo Nacional de Bardo. Puede visitarse desde las 9:00 hasta las 17:00 horas. El precio de las entregas es de casi 5 euros (11 dinares tunecinos).

Colección de mosaicos romanos en el Museo del Bardo

Uno de los mayores atractivos de este museo es, sin duda, la gran cantidad de colecciones que acoge. De especial interés son los mosaicos romanos en el Museo del Bardo, un auténtico tesoro que se caracteriza por el excelente estado de conservación de sus piezas. De ahí que este destino sea mundialmente conocido por esta colección, una de las más ricas y bien conservadas. Destacan las siguientes obras:

  • ‘Virgilio escucha a Clio o Melpómene’, una de las joyas del Museo del Bardo. Se define como el retrato del poeta Virgilio, ataviado con una túnica con bordados blancos. A su lado, se encuentran las musas Clio y Melpómene.
  • ‘Ulises y las sirenas’, perteneciente a la obra ‘La Odisea’ de Homero, considerado como uno de los mosaicos del Museo Nacional del Bardo de mayor relevancia. Muestra un barco de velas y al héroe atado de manos al mástil para evitar los encantos mortales de las sirenas. La representación de las sirenas tiene un gran interés para el visitante contemporáneo, pues no se asemejan a las ilustradas por el cine y la televisión.
  • ‘El triunfo de Neptuno’, un mosaico impresionante no sólo por su belleza artística sino por sus grandes dimensiones: abarca 13 x 8 metros, siendo el mayor mosaico del mundo.
  • Obras como ‘Los cíclopes forjando los rayos de Júpiter’, ‘Liberación de Andrómeda por Perseo’, El matrimonio de Dionisio y Ariadna’, ‘Pavimento de Xenia’ o ‘Teseo y el Minotauro’ ayudan a entender la importancia de los mosaicos romanos del Museo del Bardo.

    Historia del Museo del Bardo de Túnez

    La historia del Museo del Bardo se inicia oficialmente el 7 de mayo de 1888. Pero sus orígenes son más remotos, enraizándose en el siglo XIII, cuando era la residencia de los sultanes hafsidas. Posteriormente, sufrió una reestructuración en 1735, cuando el segundo soberano de la dinastía, Alí Pachá de Tepelen, construyó el primer palacio. Este se caracterizaba por tener una escalera que era custodiada por estatuas de leones.

    Más tarde, entre 1824 y 1835, Hussein Bey amplió ese palacio con un nuevo edificio de estilo andaluz morisco. A este le siguieron otros edificios, como el harén ‘Qars Al-Badii’, de estilo italiano. Todos ellos se convirtieron en la residencia de los reyes beyes. Sin embargo, la bancarrota del reino hizo que tuvieran que prescindir de estas creaciones y mudarse a una residencia más modesta.

    Durante los años 1885 y 1888, el Protectorado francés llevó a cabo diferentes obras en los palacios que hoy se vinculan al Museo Nacional del Bardo, transformando varias plantas en salas de exposiciones y creando, de este modo, el museo que hoy visitan millones de turistas al año.

    No obstante, el Museo Nacional del Bardo de Túnez, como tal, no fue creado hasta el 7 de noviembre de 1882, cuando, por decreto, fue nombrado primera institución en el norte de África.

    2015: atentado en el Museo del Bardo

    Un reciente atentado en el Museo del Bardo puso este destino en el punto de mira de la prensa internacional. Los hechos ocurrieron el 18 de marzo de 2015, cuando tres terroristas atacaron el Parlamento tunecino.

    En ese momento, varios turistas descendían de un autobús en dirección al Museo del Bardo, donde buscaron cobijo por los disparos, pero los terroristas hicieron lo propio, tomándolos como rehenes.

    El incidente se saldó con el fallecimiento de varios turistas extranjeros (cuatro de Francia y de Italia; tres de Japón y Polonia, dos de Colombia y España, uno de Bélgica, otro de Reino Unido y otro de Rusia), tres tunecinos y dos atacantes. Medios de comunicación como El País, The Guardian, el New York Times o France24 cubrieron ampliamente la noticia.

    Preguntas frecuentes sobre el Museo Nacional del Bardo

    ¿Dónde está el Museo Nacional del Bardo?

    La ubicación de Museo Nacional del Bardo es el barrio del Bardo de Túnez, una zona residencial situada a las afueras de la ciudad que desde el Siglo XIII ha acogido a sultanes hafsidas. El museo se emplaza en el Palacio del Harem del Bey Mohammed.

    ¿Cómo llegar al Museo Nacional del Bardo?

    Los viajeros que se pregunten cómo ir al Museo Nacional del Bardo, desde el centro de Túnez es relativamente sencillo llegar. Partiendo de la Place du Gouvernement, el corazón político y social de la capital tunecina, hay 4 kilómetros de distancia. El trayecto en coche tiene una duración aproximada de 14 minutos por Avenue Taieb Mhiri. También existe la posibilidad de ir en Metro.

    ¿Precio y horario de visita del Museo Nacional del Bardo?

    Los horarios de visita del Museo del Bardo son de martes a domingos, desde las 09:30 hasta 16:30 horas. Los lunes permanece cerrado. Lo más recomendable es acudir a primera hora de la mañana para evitar aglomeraciones y así poder disfrutar del museo con tranquilidad. Sobre el precio de entrada es de 11 TND (4,50 euros).

    ¿Mejor época para visitar el Museo Nacional del Bardo?

    Sobre cuándo visitar el Museo del Bardo, cualquier época del año es buena para conocerlo. Aún así, lo más aconsejable es ir entre los meses de marzo y mayo, y entre septiembre y noviembre. En primavera y otoño la temperatura es templada y, además, la masificación turística es menor. Los meses de enero y febrero son, por lo general, lluviosos.

    Sousse, Djerba, Hammamet y otras exóticas playas de Túnez donde desearás perderte

    A lo largo de sus casi 1.200 kilómetros de costa, Túnez cuenta con numerosos parajes de aguas cristalinas y arenas blancas. Las de Sousse, Djerba, Hammamet o Tabarka presumen de ser las playas más bonitas de Túnez, que atraen cada año a viajeros de todo el mundo.

    L as playas de Túnez figuran entre las mejores y más bonitas del Mediterráneo. A diferencia de otros países del África septentrional, esta pequeña nación ha sabido conservar casi intacto su valioso patrimonio natural y lo muestra orgulloso a sus visitantes. El esfuerzo de tantos años por lograr el difícil equilibrio entre la explotación turística y la protección del entorno, sin duda ha dado sus frutos en este destino.

    La costa tunecina ofrece a los turistas un gran abanico de playas, desde las más populares y dotadas con todos los servicios hasta las más salvajes, vírgenes y solitarias, esas en las que el tiempo parece haberse detenido. Y es que Sousse, Hammamet, Djerba, Tabarka, Mansoura y otras playas en Túnez no tienen nada que envidiar a los principales destinos de sol y playa del mundo.

    A continuación se describirán las playas de Sousse, Djerba, Hammamet, Mahdia, Oamarit, Sangho, Tabarka, Mansoura, Raf-Raf y Gammarth.

    Playas de Sousse

    playas de tunez sousse

    Con sus aguas cristalinas de intenso color turquesa, la playa de Susa, Túnez, se enorgullece de ser una de las más visitadas. Desde el siglo XI a.C, bizantinos, normandos, colonos franceses y finalmente árabes han dejado un legado incalculable en la ciudad de Susa, que no vive únicamente del turismo de sol y playa.

    En Sousse, la tercera ciudad del país, las visitas culturales se pueden combinar también con las actividades de ocio. Este destino cuenta con un impresionante catálogo de edificios históricos y monumentos. Un interesante patrimonio que merece la pena descubrir después de un día de playa. La Gran Mezquita, las antiguas murallas que rodean la ciudad o las sobrecogedoras catacumbas son algunos buenos ejemplos.

    Pero Sousse no es una única playa, sino que atesora múltiples arenales de gran exotismo, como Bou Jaafar, Port El-Kantoui, Las Vegas y otras playas tunecinas. La presencia de un puerto y un paseo marítimo, construido en 1899, se combina con hoteles y resorts a orillas del mar Mediterráneo. Los pícnics familiares, los chiringuitos y las hileras de tumbonas y sombrillas dan forma a la identidad de estas playas tan cautivadoras.

    Playa de Bou Jaafar

    La playa de Bou Jaafar se encuentra justo al lado de la Medina de Susa y está dotada de todos los servicios. Toma la forma de una larga lengua de arena blanca y fina que se adentra en el mar Debido a su escaso oleaje, es la preferida por las familias que tienen niños pequeños. La llamada playa de Las Vegas es en realidad la prolongación de la playa de Bou Jaafar hacia el norte. La mejor opción para los que quieren practicar deportes acuáticos.

    Playa de Port El-Kantoui

    Todavía más hacia el norte se extiende la playa de Port El-Kantoui, con casi tres kilómetros de arenas doradas. Esta es una de las zonas turísticas más importantes y populares de Sousse. También es interesante conocer la Playa del puerto de Sousse, una gran playa urbana dividida en dos sectores por un pequeño muelle. Es la preferida de los locales, ya que se puede llegar a ella fácilmente a pie desde el centro de la ciudad.

    Playa de Djerba

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    Fotografía de Henning Leweke.

    Djerba merece un capítulo aparte dentro de las playas tunecinas. La llamada ‘Isla de los Sueños’ se encuentra en el sur del país, cerrando el Golfo de Gabés, y sus orillas están adornadas por innumerables arenales salvajes. Tanto es así que la oficina de turismo tunecina asegura que una décima parte de lasplayas en Túnez se encuentran allí. Con sus aguas limpias, sus playas vírgenes y sus modernos hoteles, Djerba es el lugar perfecto para disfrutar de una vacaciones relajantes.

    Playa de Hammamet

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    Fotografía de Fares Ben Rayana.

    La ciudad-balneario de Hammamet es un destino de cinco estrellas para unas vacaciones en Túnez. Esta localidad se encuentra a 60 kilómetros de la capital del país, bañada por las aguas del golfo al que da nombre. Las playas de Hammamet, Túnez, brindan a sus visitantes diversión y relax a partes iguales. Cuenta con modernas infraestructuras, una amplia oferta hotelera y opciones para practicar toda clase de deportes acuáticos.

    El toque exótico lo aportan los dueños de los dromedarios, que se pasean por la orilla ofreciendo paseos al público turista. Hammamet, destino pionero del turismo tunecino, continúa creciendo año tras año, atrayendo a los visitantes más exigentes.

    Playa de Mahdia

    playas de tunez Mahdia

    Además de contarse entre las mejores playas de Túnez, Mahdia también puede presumir de tener las aguas más transparentes de todo el país. Esta pequeña localidad costera situada a unos 200 kilómetros al sur de la capital se siente orgullosa de su famosa playa de arena fina y blanca como la harina, salpicada de conchas marinas. Lo mejor es que, a pesar de su éxito turístico, Mahdia conserva todo su encanto tradicional y su atmósfera de pequeño puerto pesquero mediterráneo.

    Playa Oamarit

    playas de tunez Oamarit

    La península de Zarzis es hermana de la isla de Djerba, aunque unida a la costa por una pequeña lengua de tierra. Allí se encuentra la prodigiosa playa Oamarit, que por sus características singulares merece una mención especial en el listado de calas y playas de Túnez.

    En Oamarit las arenas blancas que las olas acarician se extienden hacia el interior y acaban confundiéndose con las arenas del propio desierto, el Gran Erg Occidental. Sin embargo, no se trata de un lugar inhóspito y abandonado, al contrario, pues los servicios e infraestructuras de Oamarit son modernas y de calidad.

    Playa de Sangho

    playas de tunez Sangho

    La otra gran playa de la región de Zarzis es Sangho, situada más hacia el sur. Si las playas de Túnez saben combinar la belleza natural con infraestructuras turísticas bien integradas en el paisaje, Sangho se enorgullece de ser uno de los grandes exponentes de esta simbiosis. Los modernos hoteles a orillas del Mediterráneo, con sus muros blancos y sus jardines de palmeras, han sido construidos respetando celosamente la estética local.

    Playa de Tabarka

    playa Tabarka tunez

    La estación balnearia de Tabarka fue inaugurada hace más de dos décadas alrededor del elegante puerto deportivo de Porto Corallo. Algunas de las playas más bonitas de Túnez nos esperan allí, ocultas entre abruptos acantilados, cuevas marinas y jardines de mimosas.

    También Tabarka es una de las playas en Túnezque más predicamento tienen entre los amantes del submarinismo, merced a sus espectaculares arrecifes de coral, alrededor de los cuales florece un mundo sumergido sorprendente y lleno de vida.

    Playa de Mansoura

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    Fotografía de Gigi Sorrentino.

    La prestigiosa revista norteamericana Daily News Dig incluyó la playa de Mansoura, en Kelibia, en su top de las más bellas del mundo. Este magnífico rincón de la península del Cabo Bon, conocido también como Plage el Mansoura, pasa por tener la arena más fina de toda la costa tunecina.

    Su paisaje está dominado por la imponente silueta de la fortaleza bizantina del siglo VI que se alza sobre un acantilado cercano, aunque también por la cercanía de la isla italiana de Pantelleria, perfectamente visible en los días despejados. Sin lugar a dudas, una de las mejores playas de Túnez.

    Playa de Raf-Raf

    playas de tunez Raf-Raf

    Cualquiera que durante susviajes a playas de Túnez desee explorar la costa norte del país tiene una parada obligada en Raf-Raf. Esta localidad marinera, ubicada a menos de una hora de distancia de la ciudad de Bizerta, atesora dos grandes atractivos de prestigio: sus deliciosas uvas moscatel y su magnífica playa. Igualmente frecuentada por locales como por turistas, Raf-Raf no presenta nunca el aspecto de una playa abarrotada, ofreciendo al mismo tiempo una completa oferta de alojamiento y ocio.

    Playa de Gammarth

    playas de tunez Gammarth

    Rodeada de elegantes villas y resorts exclusivos, Gammarth es indiscutiblemente la más lujosa de las playas de Túnez. Es también la preferida por los habitantes de la capital. Resguardada tras jardines exuberantes, sus dos extensos arenales se extienden a ambos lados de un precioso puerto deportivo. Gammarth ofrece a los visitantes la posibilidad de realizar toda clase de deportes náuticos. Hacia el este, sus arenas se mezclan con las de la playa de La Marsa, la otra gran playa urbana de la ciudad de Túnez, de ambiente más familiar y aguas siempre tranquilas.

    Marrakech, Casablanca y otras ciudades de Marruecos que debes visitar una vez en la vida

    Rabat, Casablanca, Oujda, Marrakech, Meknes y otras ciudades importantes de Marruecos conquistan al público turista por su historia, sus paisajes naturales, el encanto de sus gentes y la magia de la cultura de Oriente, con lo mejor de Occidente.

    Hablar de Marruecos es hablar de una historia, tradición y arquitectura milenarias, presentes en cada una de las ciudades que pueblan su mágica geografía. Cada vez son más los viajeros intrépidos que se animan a explorar las ciudades más importantes de Marruecos, debido a las muchas atracciones, hoteles y lugares de interés que atesoran. Read more «Marrakech, Casablanca y otras ciudades de Marruecos que debes visitar una vez en la vida»

    El Bosque Sagrado de Osun-Osogbo, un parada obligada para buscadores de mitos y leyendas

    Las deidades mitológicas de los yoruba y particular concepción artística de Suzanne Wenger han dado forma al Bosque Sagrado de Osun-Osogbo, uno de los rincones más singulares del mundo.

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    Con más de 700 años de antigüedad, el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo puede presumir de ser uno de los tesoros más preciados de Nigeria. La singular apariencia de sus santuarios, cuevas y esculturas fueron merecedores de una mención de la Unesco en 2005, siendo en la actualidad uno de los principales destinos turísticos de Nigeria.


    A continuación, los lectores se adentrarán en el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo, descubrirán cuál es su historia y conocerán la respuesta a las preguntas más frecuentes de los viajeros relacionadas con este destino. Clica en los temas que te interese descubrir.

    Descripción del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo

    Conocido a su vez como el Templo de Osun, el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo en Nigeria es una vasta arboleda situada en las afueras de Osobo, perteneciente al estado de Osun. Sus 75 hectáreas están regadas por el río Osun, y fueron en sus orígenes mucho más extensas.

    Fuertemente ligado a la cultura yoruba, el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo se considera el hogar de Osun (la diosa de la fertilidad para este pueblo nigeriano). De ahí que su mayor atractivo no sean sus ecosistemas, sino los numerosos santuarios, esculturas y obras de arte consagradas a esta deidad.

    De todos los bosques africanos, el de Osun-Osogbo es uno de los pocos en ostentar una mención de la Unesco. En 2005 fue declarada Patrimonio de la Humanidad, y quienes han tenido oportunidad de visitarlo, no ponen en duda este honor.

    El Bosque Sagrado de Osun-Osogbo es una de las muchas arboledas sagradas que, desde tiempos inmemoriales, fueron levantadas por los yoruba. Pero a diferencia de otras, esta ha logrado sobrevivir hasta el presente. Asimismo, esta es la sede del Festival Osun-Osogbo, celebrado durante el mes de agosto.

    No obstante, su futuro de este bosque sagrado es un interrogante para los ecologistas. La contaminación del río Osun y la creciente amenaza de los incendios forestales ponen en riesgo la supervivencia del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo.

    Historia del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo, entre el mito y la leyenda

    No existe una estimación precisa de la antigüedad del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo, Nigeria, pero se calcula que acumula unos 7 siglos de historia, superando probablemente el milenio de vida. La presencias de bosques de África con carácter sagrado no es inusual, pero la llegada del islam y el cristianismo a mediados del siglo XIX, sumadas a la irrupción de las potencias coloniales, han provocado la sucesiva desaparición de estos lugares.

    En el caso de Osogbo, el islam se convirtió en la religión de los comerciantes y las castas gobernantes, lo que favoreció su rápida expansión por todo el territorio nigeriano. Aunque los yoruba conservaron su culto y su idioma, cada vez menos habitantes se identificaba con esta identidad religiosa.

    A mediados del siglo XX, los cambios políticos y religiosos tuvieron un impacto perjudicial sobre el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo. Se talaron árboles y se establecieron plantaciones de teca, floreciendo sectores como la caza y la pesca, actividades que estaban prohibidas dentro de esta arboleda sagrada.

    Suzanne Wenger, hija adoptiva de los yoruba

    Sin embargo, el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo vivió un punto de inflexión cuando la austriaca Suzanne Wenger estableció su residencia en Osogbo. Con el apoyo de las gentes locales, impulsó el llamado New Sacred Art, que pretendió no sólo repeler a los cazadores y proteger los santuarios, sino retomar la labor creativa de los antiguos yoruba.

    Wenger y sus artistas crearon grandes esculturas de hierro, cemento y barro con detalles aterradores, que reemplazaron a las pequeñas y tradicionales de madera. Estas esculturas fueron creadas con todo respeto hacia la mitología yoruba y la probación de sus seguidores.

    Esta iniciativa logró salvaguardar el patrimonio del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo. Pero además, transformó a Osogbo en un centro de actividad artística y una referencia para el arte africano contemporáneo.

    Orígenes mitológicos de un bosque de leyenda

    Al igual que Roma y Atenas, el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo tiene su propia historia fundacional. A la diosa del río, Osun, se le atribuye la creación de la ciudad de Osogbo hace 400 años. Algunos relatos la describen como Oso-Igbo, la reina y fundadora original de la ciudad de Osogbo.

    Todo comenzó cuando un cazador llamado Olutimehin encontró un bosque durante una expedición de caza e informó a su amigo Gbadewolu Larooye de su existencia. Tras establecerse en esta nueva región, entablaron amistad con las deidades, dedicándose a la agricultura, pero sin prestar gran atención a los ‘hogares’ de los dioses del lugar.

    Por accidente, un agricultor local llamado Oba Larooye precipitó unas macetas de Osun, lo que irritó el ánimo de la deidad. Entonces, las voces de otros espíritus salieron del bosque y empatizaron con Osun y su malestar. Para hacer las paces, Oba Larooye selló un pacto con Osun: si Osun lograba solucionar los problemas físicos y espirituales de la gente del pueblo, respetarían las casas de las deidades.

    La diosa Osun, además, se comprometió a expandir su comunidad si construían un santuario para ella y la adoraban. Así surgió el primer asentamiento de los yoruba y el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo en Nigeria tal y como se le conoce.

    Preguntas y respuestas sobre el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo

    ¿Dónde está el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo?

    Este destino se ubica en la ciudad de Osogbo, capital del estado de Osun, en la parte sudoeste de Nigeria. A 1,6 km se ubica la Mezquita Central de Osogbo y a 5,88 km la Osun State University, que pueden tomarse de referencia para desplazarse hasta las inmediaciones de este bosque.

    ¿Se le conoce por otros nombres?

    El Bosque Sagrado de Osun-Osogbo es conocido, a su vez, como el Templo de Osun en español y el Osun-Osogbo Sacred Grove en inglés. Se recomienda apuntar estas denominaciones, que serán útiles para interpretar la señalización nigeriana o para pedir indicaciones en puntos de asistencia turística.

    ¿Mejor época para visitar el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo?

    La mejor época del año para visitar Osogbo y otras localidades cercanas es desde principios de diciembre y mediados de enero.

    ¿Es seguro viajar a Bosque Sagrado de Osun-Osogbo?

    Los viajeros deben extremar la precaución al visitar el Bosque Sagrado de Osun-Osogbo y otros destinos de Nigeria, país de relativa estabilidad política y donde existen distintos grupos terroristas, como Boko Haram. Osogbo es una de sus ciudades más seguras. Su diversidad étnica y religiosa convive sin conflictos, y la delincuencia es muy reducida.

    ¿Hoteles cerca del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo?

    Los alojamientos cerca del Bosque Sagrado de Osun-Osogbo más recomendables son el Hotel Prime Gold de 3 estrellas y situado a sólo 2,7 km, el Hotel Western Sun International de 3 estrellas y situado a 6,3 km, el Aenon Suites Oshogbo de 4 estrellas y situado a 7 km, y el Hotel Spring Hill de 3 estrellas y situado a 11 km.

    Yankari, el parque nacional más visitado de Nigeria

    Desde su creación en 1962 como una reserva de caza, el Parque Nacional Yankari ha sabido convertirse en el espacio natural más importante de Nigeria. Su poblaciones de elefantes, su belleza paisajística y sus pinturas rupestres dan fama internacional a este parque.

    El Parque Nacional Yankari es una reserva de vida silvestre situada en el corazón de Nigeria. Sus más de 2.240 kilómetros cuadrados están bañados por manantiales naturales, ríos, praderas, colinas onduldadas y bosquecillos de baobabs, tapizados por la vegetación típica de sabana. Las poblaciones de elefantes, jirafas y antílopes conviven aquí con el león, el cocodrillo y diversas especies de aves, como el cálao gris malabar o el buitre dorsiblanco africano. Para los entusiastas de la cultura, el parque Yankari es el hogar de las Cuevas Marshall, cuyas pinturas rupestres se remontan más de 10 mil años en el tiempo.

    A continuación se profundizará en la vida silvestre de Yankari y en los orígenes del parque, explicando además qué son las Cuevas Marshall. En las líneas finales, se responderá a preguntas frecuentes relacionadas con el Parque Nacional Yankari. Clica en los temas que te interese descubrir.

    Descripción de Parque Nacional Yankari

    El Estado de Bauchi acoge en su centro-sur el Parque Nacional Yankari en Nigeria, a una altura de aproximadamente 500 metros, en el epicentro de la sabana de África occidental. Esta reserva proporciona un hábitat necesario tanto para la vida animal como para las muchas aves que nutren su ecosistema.

    La avifauna brilla con especial intensidad en el Parque Nacional Yankari, con más de 350 especies de aves, incluyendo el raro cálao gris malabar.

    La caza y los albores del turismo de safaris sirvieron para crear la reserva natural de Yankari. Posteriormente, su designación como parque nacional permitió proteger el medio ambiente y proporcionar un mayor número de actividades lúdicas a sus visitantes. El senderismo, las acampadas o los safaris de vida silvestre son algunas de las actividades estrella en Yankari, que también es famosa entre los espeleólogos y exploradores gracias a las Cuevas Marshall.

    Debido a su popularidad turística, el Parque Nacional de Yankari realiza una aportación inestimable a la economía nigeriana. De hecho, presume de ser su mayor atractivo turístico, junto con el Bosque sagrado de Osun-Osogbo, Olumo Rock y otros lugares que ver en Nigeria.

    foto de Parque Nacional YankariParque Nacional Yankari instalacionesParque Nacional Yankari entrada
    Parque Nacional Yankari alojamientos
    Fotografías de Muhammed S. Ahmed, Joy Ajuluchukwu, Sunday Adefila y Sahin Durmaz.

    Fauna y flora en el Parque Nacional de Yankari

    Un paisaje de llanuras, ríos, humedales, amplias praderas y regiones arbustivas se da cita en el Parque Nacional de Yankari, Nigeria. La suya es una imagen típica de la sabana africana, con pinceladas muy exóticas. Entre sus habitantes más destacados figuran los babuinos, cocodrilos, elefantes, jirafas, hipopótamos, hienas, leopardos, leones y diversas poblaciones de antílopes.

    La avifauna brilla con especial intensidad en el Parque Nacional Yankari. Posee más de 350 especies de aves, la mayor parte de las cuales son residentes. Unas 100 son migrantes de la región paleoártica y de las regiones intraafricanos.

    De ahí que los entusiastas de la ornitología reconozcan en el Parque Nacional de Yankari uno de sus destinos predilectos. Aquí pueden observarse especies como la cigüeña, la gallina de Guinea, el cálao gris malabar, la garcilla bueyera o el buitre dorsiblanco africano. Esta última especie se encuentra en peligro, y no se han registrado avistamientos desde comienzos del siglo XXI.

    Parque Nacional Yankari faunaParque Nacional Yankari antilopesParque Nacional Yankari avesParque Nacional Yankari animales

    Historia de Parque Nacional Yankari

    La apertura oficial de esta reserva no se produjo hasta la década de los sesenta. Pero la historia del Parque Nacional Yankari se remonta una década atrás, cuando el Northern Regional Committee de Nigeria decidió establecer aquí una reserva cinegética.

    Antes de mediados del siglo XX, las regiones y aldeas del Parque Nacional Yankari eran las ‘tierras’ de los agricultores y pastores autóctonos. No obstante, no se ha logrado encontrar ningún gran asentamiento humano en el último siglo. Hay evidencia de poblaciones en el parque, con cuevas e incluso espacios dedicados a la fundición de hierro, pero se remontan varios milenios en el tiempo.

    Yankari no adoptó su actual denominación hasta 1991, cuando empezó a ser gestionado por la National Parks Service de Nigeria.

    En 1953, el Northern Regional Committee recibió el apoyo de Alhaji Muhammadu Ngeleruma, antiguo ministro del Ministerio de Agricultura y Recursos Naturales del norte de Nigeria, para la creación de esta reserva. Alhaji había visitado anteriormente una reserva de caza en Sudán, y no veía con malos ojos la creación de un espacio similar en tierras nigerianas.

    En 1957, se creó un área de preservación de caza, que fue establecida como una Reserva Forestal de la Autoridad Nativa de Bauchi. El 1 de diciembre de 1962 nace la Reserva de Caza Yankari, lo que supuso un paso adelante para el conservacionismo nigeriano. La cinegética aportaba ingresos suficientes para repoblar las especies y mantener una infraestructura estable en la reserva, necesario para proteger a sus ecosistemas del furtivismo.

    Sin embargo, la actual denominación del Parque Nacional Yankari, Nigeria, tuvo que esperar hasta 1991. Fue entonces cuando un decreto ley convirtió la reserva de caza en ‘Parque Nacional’, trasladándose su gestión al National Parks Service.

    Cuevas Marshall, la joya oculta en el Parque Nacional de Yankari

    A diferencia de lo que sucede con otros parques naturales africanos, el Parque Nacional de Yankari no es famoso únicamente por sus paisajes y su fauna exótica. Estas tierras son el hogar de las Cuevas Marshall, un conjunto de 59 cavidades excavadas en escarpes de arenisca, donde se esconden pinturas rupestres y grabados de época prehistórica.

    Estas cuevas fueron descubiertas por el británico P.J. Marshall en el año 1980, motivo por el que fueron bautizadas con el apellido de este historiador. Cada cueva tiene una longitud de 200 metros, una profundidad de 10 metros y un ancho de 30 y 80 metros.

    En el interior de estas cuevas, ubicadas dentro de la reserva natural de Yankari, pueden contemplarse pinturas rupestres y grabados de gran antigüedad. Se desconoce quienes las habitaron o a qué pueblo pertenecieron sus asentamientos. Algunos historiadores sugieren que los indígenas locales usaron esta red de cuevas para esconderse de los pueblos invasores.

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    Otras maravillas prehistóricas de Yankari

    Más allá de las Cuevas Marshall, el Parque Nacional Yankari, Nigeria alberga otros atracciones de interés turístico. Las Dukkey Wells con un buen ejemplo. Estos 139 pozos interconectados representan un elaborado sistema de almacenamiento de agua de origen artificial, es decir, producido por la mano del hombre, lo que abre numerosos interrogantes.

    La Tunga Dutse, por su parte, es una roca con grabados mucho más elaborados y llamativos que los de las Cuevas Marshall. Sus dibujos e inscripciones abarcan un área de roca arenisca de aproximadamente 4 m de longitud en el río Dwall. Si bien los escritos son legibles, su antigüedad y significado continúan siendo un misterio.

    Preguntas y respuestas sobre Parque Nacional Yankari

    ¿Tiene otros nombres el Parque Nacional Yankari?

    Dado que el idioma oficial de Nigeria es el inglés, no es extraño que el Parque Nacional Yankari sea conocido, a su vez, como el Yankari National Park o el Yankari Game Reserve. Se recomienda a los viajeros anotar estos nombres.

    ¿Dónde está Parque Nacional Yankari?

    El Parque Nacional Yankari se ubica en Bauchi, uno de los 36 estados de la República Federal de Nigeria. Se ubica en la confluencia de las localidades de Tundu Wada, Dan, Tuli y Wikki, a 70 kilómetros de la ciudad de Bauchi.

    ¿Cómo llegar al Parque Nacional Yankari?

    La mejor forma de llegar al Parque Nacional Yankari es en avión, a través del Aeropuerto Internacional Nnamdi Azikiwe en Abuja, la capital nigeriana. Desde allí, se puede tomar un vuelo hasta la ciudad de Bauchi. La distancia entre Abuja y Bauchi es de 474 kilómetros, demasiado para desplazarse en taxi o coche de alquiler.

    ¿Cuánto cuesta visitar el Parque Nacional Yankari?

    Descontando los gastos derivados del desplazamiento, la entrada al Parque Nacional Yankari es gratis. Los gastos de alojamiento rondan los 25-50 euros/noche. Bebidas como un café cuestan alrededor de 1 euro en Bauchi. Los viajes en autobús cuestan entre 1 y 3 euros. Recuerda que la moneda de curso legal aquí es el naira nigeriana. 1 euro equivale a 397 nairas y 1 dólar a 361 nairas.

    ¿Hoteles cerca de Parque Nacional Yankari?

    La ciudad de Bauchi es el destino más cercano donde buscar alojamiento antes o después de visitar el Parque Nacional Yankari. Destacan el Hotel Chartwell de tres estrellas desde 35-40 euros/noche, el Hotel Larema International de dos estrellas desde 10-20 euros/noche, el Polycon Guest Inn de dos estrellas desde 10-15 euros/noche, el Hotel Zaranda International de cuatro estrellas desde 25-30 euros/noche y el Fariah Suite de tres estrellas desde 55-60 euros/noche.

    Top 10 ciudades de Nigeria que debes visitar

    Lagos, Abuja, Calabar y Port Harcourt son algunas de las ciudades de Nigeria más importantes y turísticas, poseedoras de uno y mil destinos turísticos.

    Con más de 923 mil kilómetros cuadrados, Nigeria puede presumir de ser uno de los países más grandes del continente africano. Sus urbes no tienen el encanto de Johannesburgo, Marrakech o El Cairo, pero sí otros atributos de interés turístico: buenos ejemplos son Lagos y la Iglesia Catedral de Cristo o Abuja y las formaciones rocosas Aso y Zuma. Read more «Top 10 ciudades de Nigeria que debes visitar»

    La Estación de Trenes de Maputo, una joya colonial por descubrir

    La Estación de Trenes de Maputo es una de las puertas de entrada a la capital y epicentro cultural de Mozambique, con una fascinante historia a sus espaldas.

    A veces una estación ferroviaria es algo más que un lugar al que dirigirse para tomar un tren. También puede ser un monumento, incluso una obra de arte. Tal es el caso de la Estación de Trenes de Maputo, una de las grandes puertas de entrada a la capital y epicentro cultural de Mozambique. Al mismo tiempo es uno de los destinos imprescindibles para los amantes de la arquitectura colonial. Read more «La Estación de Trenes de Maputo, una joya colonial por descubrir»