Arquitectura medieval, museos y fantasmas en el Castillo de Buena Esperanza de Ciudad del Cabo

El Castillo de Buena Esperanza de Ciudad del Cabo fue construido en el siglo XVII por la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales. Alberga varios museos en su interior y es también un lugar de leyendas y creencias paranormales.

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El Castillo de Buena Esperanza se emplaza en la capital sudafricana y es una fortaleza de trace italienne con más de 300 años de antigüedad. Declarado ‘monumento nacional’ en 1936, este edificio es el hogar de numerosos fantasmas, como Pieter Gysbert van Noodt o Lady Ann Barnard.

A continuación se describirá el Castillo de Buena Esperanza y se profundizará en su historia y orígenes, haciendo una mención especial a sus fantasmas.

Descripción del Castillo de Buena Esperanza

El Castillo de Buena Esperanza fue edificado entre los años 1666 y 1679 por la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales. En sus orígenes recibía el nombre de Kasteel die Goeie Hoop. Su estructura se basa en una estrella de cinco puntas, donde se distribuyen varias salas que hoy hacen las veces de museos.

El interior del Castillo de Buena Esperanza ha sufrido cambios en función de los usos que ha recibido a lo largo de los siglos. Ha albergado una iglesia, diversas tiendas, una panadería y varios talleres, además de haber servido como prisión, dando testimonio de ello los calabozos ubicados en la planta baja.

En la actualidad acoge algunos de los museos más importantes de Sudáfrica, como son el Museo de Wiliam Fehr, con recopilaciones de cultura y arte africano, o el Museo Militar del Castillo, con una gran colección de objetos e historia bélica de la zona. Dentro de este espacio puede visitarse una exposición permanente llamada FIRED, ubicada en el granero del castillo y que alberga una gran colección de cerámica.

El Castillo de la Buena Esperanza, Ciudad del Cabo también alberga la Casa Museo de Irma Stern, una artista plástica que dejó una larga colección de tesoros africanos. Igualmente sirve de sede de la South African Defence Force (ejército sudafricano), así como la del Regimiento de Montañeses de Ciudad del Cabo. Y relacionado con todos los museos se encuentra una tienda de regalos para comprar algunos recuerdos del lugar.

Junto a la Capilla del Castillo de la Buena Esperanza, Ciudad del Cabo, se puede encontrar un monumento en honor a Krotoa, una líder de la nación Khoi. El espíritu de esta mujer fue repatriado a su lugar original de entierro del Castillo de Buena Esperanza, Sudáfrica, al conmemorarse los 350 años y es una figura muy conocida en Ciudad del Cabo por la contribución que hizo a su país.

En el castillo hay varios salones que se utilizan para celebrar exposiciones artísticas y eventos culturales, aunque se sabe que en la época que se construyó servirían para albergar a los invitados de fiestas o reuniones importantes. En el patio delantero del castillo se puede disfrutar de un restaurante.

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A pesar de sus muchos años, el Castillo de Buena Esperanza en Ciudad del Cabo es una de las fortalezas mejor conservadas, aunque es cierto que ha sufrido modificaciones en su estructura.

Por ejemplo, la entrada del castillo estaba ubicada en otro lugar, pero debido a que las olas impedían el acceso cuando la marea subía (por estar construido en la Bahía Mesa o Bahía Table), tuvieron que hacer reformas. A nivel externo, también hay otras renovaciones que pueden confundirse con las construcciones originales y las añadidas, particularmente en el siglo XVIII.

Historia del Castillo de Buena Esperanza

La historia del Castillo de Buena Esperanza de Ciudad del Cabo se inicia en el año 1652, cuando la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, DEIC, se estableció en la Bahía Mesa (o Bahía Table) con el objetivo de servir de lugar de descanso a los barcos que hacían una ruta desde Europa hasta el este de Asia. También ostentaban el monopolio sobre el comercio de especias.

Durante los años 1666 y 1679 se construyó el edificio que albergaría el Castillo de Buena Esperanza de Sudáfrica, un sustituto de un fuerte antiguo, el Fort de Goede Hoop, que fue construido por Jan van Riebeeck, primer comandante del Cabo. Fue hecho de madera y arcilla.

El Castillo de la Buena Esperanza fue erigido por Zacharias Wagenaer, sucedor de van Riebeeck, quien se encargó de dar vida al castillo con su forma de estrella. A pesar de la petición de construcción de este castillo, sufrió varios parones debido al gasto que se generaba por las obras. Por eso, desde el 2 de enero de 1666, que fue cuando se colocó la primera piedra, pasaron 13 años hasta que se finalizó en abril de 1679.

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El color elegido para la fortaleza fue el amarillo debido a que era el que disminuía la sensación del calor y del sol. Después de su finalización, en 1684 se agregó un campanario sobre la entrada principal con una campana que hoy sigue siendo la misma y es la más antigua de Sudáfrica. Está hecha en Amsterdam en 1697 con un peso de unos 300 kilogramos. El objetivo de esta campana era el de avisar a todos los ciudadanos si había peligro o bien para anuncios importantes.

En ese tiempo, el Castillo de Buena Esperanza tenía una iglesia, varios talleres, una panadería, tiendas, celdas, viviendas y otras instalaciones. El patio interior está dividido por un muro que se utilizó para proteger a los habitantes por si había un ataque en el lugar. Allí es donde se encuentra el Balcón de Kat, con las estatuas de los ‘Reyes del Castillo’. Este balcón no fue originariamente construido sino que se hizo en 1695, aunque se reconstruyó entre 1786 y 1790. Se utilizaba para hacer anuncios a los habitantes de Ciudad del Cabo.

Fue entre 1899 y 1902 cuando la función del Castillo de la Buena Esperanza cambió y fue utilizado como prisión. Esas celdas aún continúan en el Castillo y se pueden ver. En el año 1936, el Castillo de Buena Esperanza fue declarado Monumento Nacional (y ahora es Patrimonio Nacional también).

Los fantasmas del Castillo de Buena Esperanza

El Castillo de Buena Esperanza, en Ciudad del Cabo, es uno de esos destinos que llama la atención como lugar relacionado con leyendas e historias de fantasmas. Son muchos los turistas que han experimentado fenómenos paranormales que no serían fáciles de explicar: luces que se encienden y apagan por sí mismas, voces espectrales, sonidos de una campana, etc.

Hay algunas referencias a figuras históricas relacionadas con el Castillo de Buena Esperanzaque bien podrían ser las causantes, debido a las muertes que ocurrieron en los límites de la fortaleza. Existe la creencia de que podría albergar almas atormentadas por lo que hicieron en vida.

El fantasma de Pieter Gysbert van Noodt

Pieter Gysbert van Noodt fue el Gobernador del Cabo de Buena Esperanza de 1727 a 1729. Se dice de él que era una persona muy desagradable y combativa, que trataba muy mal a sus soldados.

Uno de los relatos que se cuentan de él es que envió a la horca a siete soldados porque quisieron desertar. A pesar de que la sentencia (por el consejo militar) era la de apalearlos y deportarlos, van Noodt decidió dar un escarmiento al resto de hombres y cambió su condena. Uno de esos soldados, clamó al cielo por venganza.

Según dicen, Pieter Gysbert van Noodt murió esa misma noche, sentado en su silla, con el rostro desencajado como si hubiera visto algo aterrador. Tanto miedo le tenían a que su cuerpo pudiera estar maldito, que el ataúd que se enterró estaba vacío, para no manchar el campo santo. En cuanto a su cuerpo, este fue echado a una fosa.

El fantasma de la celda del agujero negro

El Castillo de Buena Esperanza de Ciudad del Cabo tiene varias celdas, pero, en su día, algunas de ellas, por las subidas de las mareas del mar, se acababan inundando. Por eso, son conocidas como las celdas de ‘agujero negro’.

Se cuenta que muchos perecieron ahogados en sus celdas ya que estas se inundaban por completo. Además, a los presos se los ataba por las noches para que no tuvieran posibilidad de escapar.

El fantasma de Lady Ann Barnard

Otra de las presencias que se dicen reside en el Castillo de Buena Esperanza de Sudáfrica es el de Lady Ann Barnard, una mujer escritora de viajes, artista y famosa escocesa. Ella hizo construir una sala de baile y la piscina con diseños de delfines, donde se bañaba desnuda. Y tanto amaba ese lugar que decidió quedarse para siempre en él.

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